El gobernador de Tierra del Fuego advirtió que el entendimiento
entre las cancillerías argentina y británica perjudica la causa
soberana. Reconoció el compromiso con la malvinización de la
vicepresidenta, expresado en su discurso.
Gustavo Melella, gobernador de Tierra del Fuego, expresó su
preocupación por el rumbo de la política nacional respecto a las Islas
Malvinas, en particular tras el reciente acuerdo entre las cancillerías de
Argentina y Gran Bretaña.
El mandatario dijo que la vicepresidenta “entiende claramente la causa
Malvinas y tiene un compromiso con la causa Malvinas», aunque advirtió
que el entendimiento bilateral «apunta a destruir el camino que se venía
haciendo de recuperación desde la Paz y de obligar a Gran Bretaña, como
obliga a Naciones Unidas, a sentarse».
Para Melella, este acuerdo no solo representa un retroceso en la lucha
diplomática por la soberanía, sino que además beneficia los intereses
británicos en la región. «Es totalmente ir en contra de ese camino y
favorece muchísimo el desarrollo británico en el Atlántico Sur y en
nuestras islas», afirmó.
Sin embargo, también hizo hincapié en la necesidad de autocrítica:
«Siguiendo la línea de lo que dice el veterano, tenemos que hacer todo.
Primero, puertas adentro de casa, qué no hicimos bien, qué estamos
haciendo bien, qué cosas hay que cambiar, qué cosas hay que renovar
compromiso».
El mandatario fueguino también se refirió a la difícil situación que
atraviesan los excombatientes, muchos de los cuales enfrentan serios
problemas de salud mental sin el debido acompañamiento del Estado
Nacional. «Algunos son empleados de gobierno, tienen el
acompañamiento, o de la muni el acompañamiento, pero muchos
reclaman que el PAMI ha dejado de acompañarlos como corresponde»,
reconoció. Sobre este tema, confirmó que abordará la problemática
directamente con la vicepresidenta Victoria Villarruel: «Lo hablaremos con
la vicepresidenta», concluyó Gustavo Melella.