Imprimir

En defensa de la ley 19640

2017-07-14 |

 “La gente viene a hacer una diferencia pero echa raíces”

 

Distintas voces se están haciendo escuchar estos días en defensa de la ley 19.640. El ingeniero Enrique Showa recordó que hace 35 años el pueblo de Río Grande salió a la calle a defender la ley de promoción industrial porque estaba prevista que venciera en 1982. Remarcó la necesidad que el régimen de promoción se equipare al de Manaos y que hayas políticas económicas consistente con la industria.

 

RÍO GRANDE – Si bien en los últimos años se han conocido distintos cuestionamientos a la ley de Promoción Industrial, la normativa que permitió la instalación de fábricas en Tierra del Fuego y el crecimiento de la población en la provincia, viene siendo puesta en tela de juicio prácticamente desde sus comienzos. Al respecto, el ingeniero Enrique Showa, recordó que hace 35 años se realizó una gran movilización para solicitar al Gobierno nacional la primera prórroga de la ley de Promoción Industrial. “La ley 19.640 se había promulgado en el 72 y vencía en el 82; todavía estábamos con el gobierno del proceso y a días del vencimiento la Nación no se expedía si se prorrogaba el régimen. A 23 días del vencimiento, el pueblo entero de Río Grande estaba en la calle con un petitorio para pedir que se extienda la ley”.

Showa, en comunicación con FM La Isla, recordó que en ese momento “veníamos de una política de apertura económica indiscriminada; hubo muchas fábricas que desaparecieron, no solo hubo desaparecidos de carne y hueso. Martínez de Hoz –Ministro de Economía delaDictadura - sostenía que sobre la quiebra de las empresas de esa época iban a edificarse las industrias del futuro. Lo mismo pasó en la época de Menem, cuando  la apertura fue más profunda, duró más años. Martínez de Hoz decía que suprimiendo el régimen de promoción industrial se podía mantener a toda la gente sin trabajar, lo cual es a todas luces falso”.

El ingeniero además remarcó que la ley de Promoción Industrial “no implica ningún desembolso del tesoro Nacional sino la exención de impuestos, con lo que mal podría la Nación mantener a los fueguinos sin trabajar” y aseguró que los efectos de la ley sobre la demografía fueguina “son drásticos; aunque se diga que la gente viene a hacer una diferencia y se vuelve a sus provincias, lo cierto es que la inmensa mayoría echa raíces en Tierra Del Fuego y muchos de los que se van vuelven cuando pueden hacerlo”.

 

35 años después

 

Al ser consultado sobre las necesidades que tiene hoy el régimen de promoción industrial Showa explicó que  “En primer lugar pedimos la equiparación con Manaos, Brasil. Manaos empezó en 1967, tenía 42.000 habitantes y hoy supera holgadamente los 2 millones, con más de cien empresas que generan 150 mil puestos de trabajo directos. Argentina debería tener una política de Estado concreta, Tierra Del Fuego es una isla, aunque la provincia tiene un millón y pico de kilómetros cuadrados y es la más grande del país, estamos hablando de la isla, que tiene 25 mil kilómetros cuadrados, apenas un poco  menos que Taiwán donde hay 25 millones de habitantes. Acá hay una densidad poblacional de 0,3 habitantes por kilómetro cuadrado y gobernar es poblar, ésta zona está literalmente despoblada, vacía. Tenemos que consolidar la presencia Argentina en el Atlántico Sur y no a cualquier precio, a un muy bajo precio: el mantenimiento de la ley de promoción industrial. No debemos olvidar que una parte importantísima de nuestra provincia está usurpada por una potencia extranjera, y si esto no es una cuestión para atender…”.

Asimismo el ingeniero Showa explicó que uno de los problemas con la 19640 es “la falta de integración de la industria” lo cual es“efecto de la inconsistencia de las políticas económicas vinculadas al subrégimen. No es posible el desarrollo de la industria de insumos para las terminales fueguinas cuando las políticas tienen un comportamiento pendular de baja o nula estabilidad” a la vez que cuestionó las posturas que dicen que “el desarrollo de la provincia pasa por la explotación de  los recursos naturales; de los aserraderos que fabricaban pallets acaban de cerrar tres y todavía nos siguen con el cuento de que tenemos que vivir de los recursos naturales o con la vieja letanía de que tenemos que ser competitivos y vivir del turismo, no vemos una enorme fila de turistas amontonándose para visitar Río Grande”.

Los cambios de gobiernos nacionales, de planes económicos, de coyunturas internacionales ponen en jaque a la ley 19640 y a los fueguinos en un estado de incertidumbre en relación a su futuro,  no sólo a los que trabajan en las distintas fábricas instaladas al amparo de la promoción industrial sino a todos los que están convencidos de echar raíces en la isla. Mientras tanto las gestiones provinciales pasan sin dejar nada concreto que garantice el futuro de los habitantes de estas tierras.

 

Volver

Volver

© Tiempo Fueguino 2017 - Todos los derechos reservados