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Ni tocando madera zafan de la crisis

2017-06-23 |

 “Se viven horas de angustia”, afirmó Fregossini

La definición corresponde al propietario del aserradero Guaraní, quién afirmó que “no hemos cerrado todavía por una actitud de renegado”. Remarcó estar trabajando con “mucho menos del mínimo del personal necesario”.

 

RÍO GRANDE.- Ante la crítica situación que vive el país en materia económica, el no comienzo de la reconversión productiva en la provincia, el tardío apoyo de parte del gobierno provincial para potenciar y fortalecer la actividad maderera de la zona centro de Tierra del Fuego, el cierre del aserradero “Don Castro”, ahora el dueño del aserradero Guaraní José Fregossini aseveró que la situación es muy crítica, y que no se encuentran muy lejos de cerrar.

Por FM del Sur  afirmó que la situación es “realmente critica", además reveló que el acuerdo con el gobierno de la provincia para poder surtir de muebles a las diferentes direcciones del estado provincial "no es suficiente y si bien nuestra empresa no cerró todavía, se debe a una actitud de renegado, de no querer rendirse y cerrar las puertas definitivamente”.

En tal sentido mantuvo que “estoy trabajando con mucho menos del mínimo del personal que necesito para que el aserradero funcione mínimamente, estamos trabajando con tres personas solamente, los cuales son integrantes de mi familia, o sea tengo tres empleados, con lo cual no alcanzo para arrancar una máquina, de forma que esto no alcanza para que el aserradero funcione ocho horas por día” y volvió a insistir en “el hecho de no haber cerrado las puertas todavía es por ponerse en tozudo, retobado, y no querer cerrar, aunque la situación que estamos pasando da para eso, a pesar de que esto no es nuevo, sino que tiene ya varios años”, indicó.

Asimismo manifestó que “el mercado a nivel general viene en franco declive, todo esto llegó a un punto que ya no hay otra solución, y forma de seguir llevándolo adelante como es el caso de  Castro que anunció que cierra sus puertas, nosotros no estamos muy lejos tampoco, y hay muchos colegas que están en la misma situación”, sostuvo.

Puntualizó que está crisis que estamos viviendo se debe a que tiene mucho que “ver la situación del país a nivel general, la situación del mercado, clientes nuestros de toda la vida en el norte que tenían entre cinco y seis carpinterías entre Santa Fe y Buenos Aires, hoy están trabajando con una sola, lo cual genera que ellos tienen una demanda mucho menor de madera hacia nosotros, debido a que nuestros clientes se vieron obligados a reducir su producción, y personal”.

También remarcó la falta de políticas hacia el “sector maderero, es una materia pendiente, a pesar de que últimamente se ve una preocupación por el sector productivo a nivel general,  es relativamente nuevo, independientemente del problema que tenemos nosotros”.

 

“Hace varios años que esto viene en franca decadencia”

 

El empresario maderero aseveró que “hace varios años que esto viene en franca decadencia, lo que hubo hace un par de años atrás fue un resurgir, o un resurgimiento semi explosivo de la producción de pallets, a raíz de una resolución que hubo que facilitaba o abarataba un poco la obtención de materia prima para ese fin, y encarecía muchísimo la obtención de materia prima de árboles para otros cursos, entonces esto, sumado al buen momento que tuvo la industria electrónica, hizo que en Tolhuin surgieran algunos productores de pallets, y que algunos aserraderos que producían algunos productos que hacemos nosotros se hayan volcado a esto, y con eso se pudieron mantener hasta ahora, pero no fue que hubo un repunte de la economía maderera, realmente hace ya varios años, entre seis y siete años que esto viene decayendo”, certificó.

 

Competencia desleal

 

Por otro lado se refirió a la existencia de competencia desleal en la venta de lenga no regulada  señalando que “existe, si bien el invierno lo aplaca bastante, dado que las condiciones en las que trabajan son bastantes magras, están a la intemperie trabajando en el monte, no pueden hacer frente a la temporada invernal, a nosotros nos cuesta muchísimo teniendo máquinas, y teniendo todas las instalaciones correspondientes, por lo cual esperan que pase el invierno, y en el verano comienzan de vuelta”.

Por tal motivo fue crítico respecto de la “falta de políticas y de acciones que mantengan a las empresas que hace muchos años que trabajan, y que vienen invirtiendo seriamente en la producción de madera, no hacer la vista gorda cuando aparece dos, o tres, o diez personas a tumbar montes donde se le parezca, eso hace mucha mella en el mercado interno de la isla, en lo que respecta a la madera para la construcción es bastante nocivo para esta clase de mercado”.

 

“La situación no se soluciona con la compra de veinte escritorios”

 

Refiriéndose a la relación que se generó con el estado provincial a partir del convenio firmado, Fregossini dijo que la “idea fue buena, pero el momento ya paso, llegó tarde, quizás un poco antes hubiera tenido otro resultado,  y hubiera sido mucho más aprovechable el proyecto de los muebles en particular, en este momento no tenemos un problema de disponibilidad de dinero,  no tenemos simplemente un problema de falta de demanda de productos, es decir que a esta altura del partido tenemos serios problemas financieros, serios problemas fiscales, tenemos deudas en todas las dependencias del estado, deudas de servicio, mientras que hace dos meses atrás tenía graves problemas con la AFIP y con mis empleados, por lo cual tuve que vender máquinas, bienes particulares para poder indemnizar a la gente como corresponde, además de hacer frente ante la AFIP por las deudas de las cargas sociales, o sea a esta altura la situación es bastante complicada, no se soluciona simplemente con la compra de veinte escritorios, no es esa la solución, es una ayuda, sirve, pero la solución debe de ser mucho más integral”, reflexionó el empresario maderero.

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