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La siesta, clave para mejorar la productividad

2017-06-01 |

 La Asociación Mundial de Medicina del Sueño es tajante: "Los problemas de sueño constituyen una epidemia global que amenaza la salud y la calidad de vida de más del 45% de la población mundial". En Argentina, las estadísticas también son elocuentes: el 51% de los habitantes duerme 6 horas o menos, un tiempo que está por debajo de lo recomendado por los especialistas. Ese es un mal hábito que puede repercutir negativamente en el rendimiento profesional y es por eso que muchas empresas alrededor del planeta apuestan desde hace tiempo a la siesta en el horario de trabajo para mejorar la productividad. Ese fenómeno, de a poco, se va instalando en el país.


"Hay una problemática general que es la tendencia a dormir cada vez menos y pensar que al alargar el día, se es más productivo. Y eso tiene impactos negativos en la salud, la seguridad y la productividad", aseguró a Ámbito Biz Daniel Leynaud, quien en 2010 abrió el primer siestario de América Latina y desde 2013 realiza eventos corporativos de concientización sobre el sueño saludable junto a un grupo de especialistas de la cronobiología. "Hay dos momentos del día, de acuerdo a nuestros ritmos biológicos, para el descanso: a la noche y de 1 a 3 de la tarde, cuando se produce una disminución en el alerta. Es por eso que siestas de 15 minutos hace que después el nivel de productividad sea similar al de la primera mañana", agregó Leynaud.

"Efectivamente, la siesta en el trabajo está ganando fuerza en los últimos años. Hay estudios que indican que descansos breves pueden mejorar el rendimiento por varios motivos. No deja de ser una situación en que la persona se relaja y renueva la concentración", analizó a este diario Pablo López, especialista del Departamento de Psicoterapia Cognitiva del Instituto de Neurología Cognitiva (INECO), quien además ratificó que las siestas a la hora del trabajo no deben exceder los 20 minutos: "Dormir más tiempo no tiene el mismo efecto reparador que las siestas breves. Ahí uno se puede levantar con malestar, cierta pesadez. Y presenta mayor dificultad para volver a concentrarse".

Para Giannina Bellone, licenciada en psicología y becaria en la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, el espacio de distensión dentro de las empresas está viviendo una "pequeña revolución". "En la actualidad, las organizaciones ofrecen diferentes actividades en el horario de almuerzo para que los trabajadores puedan cortar con la intensidad laboral. Pausas activas, ejercicios de relajación, meditación, actividad física o juegos recreativos empezaron a ocupar estos espacios de disrupción en la última década", explicó Bellone, que también integra el Laboratorio de Cronobiología de la Universidad Nacional de Quilmes. Y agregó: "Los prejuicios en torno a las siestas en las organizaciones aún continúan. La idea de 'dormir en el trabajo' históricamente se relaciona con personas perezosas o incompetentes. A pesar de esto, la posibilidad de incorporar un nuevo espacio de distención está pasando por una lenta revolución. Esto se debe a la preocupación sobre la reducción de la productividad como consecuencia de la privación o los problemas asociados al sueño".

Google fue uno de los pioneros a nivel mundial al otorgar la posibilidad a sus empleados de tomar un descanso en plena hora laboral. En Argentina, el siestario en las oficinas del buscador se inauguró en 2013. "En Google creemos que se puede trabajar y a la vez tener tiempo de ocio o distensión, por eso tenemos prácticas, beneficios y espacios que pueden sorprender a las compañías tradicionales como es el siestario", contó a este diario Florencia Sabatini, gerente de Comunicaciones para Google Argentina, y agregó: "En esta compañía es fundamental que nuestros empleados se alimenten sanamente y lo mismo sucede con el descanso. Tener la posibilidad de contar con un espacio de distensión permite que podamos volver a las tareas mucho más relajados, motivados y enfocados".

Desde el año pasado, Arredo se plegó a la movida. "Se investigó con especialistas del Conicet y descubrimos que la siesta es algo muy importante para el rendimiento y la productividad de las personas. También para el desarrollo de la creatividad. Entonces se decidió armar un siestario", comentó Sofía Castro, responsable de Comunicación Interna de la empresa de ropa blanca para el hogar, quien detalló: "No sabíamos cómo iba a funcionar, porque en Buenos Aires la costumbre de la siesta no está tan arraigada. La verdad es que lo recibieron muy bien, se usa mucho. A todos nos pasa que después del almuerzo querés cerrar los ojos un rato y ahí vas al siestario. Todos los que lo usan después trabajan mejor. Se sienten más despiertos, más activos".

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